Es una fría mañana como tantas otras de invierno... La humedad te atraviesa los huesos, el viento te anula los oídos, tu nariz es una parte más del paisaje que se ha congelado al instante. Aquellos señores felices charlan por el puerto mientras los barcos amarrados dudan de su futuro. Las boyas chirrían, golpe tras golpe en un incesante glub-glub, parece que se ahogan. El cielo seguirá gris y puede que duela cada asalto, pero mientras miremos el cielo y sintamos el frío en el rostro cada uno encontrará sus motivos para seguir a flote...
P.D: Por fin hemos vuelto, orgullosos de continuar con este proyecto... Puerto de Cariño, A Coruña.
View Larger Map

No hay comentarios:
Publicar un comentario en la entrada